lunes, 5 de noviembre de 2007

Conclusión

Pensar que América Latina va a perder sus recursos a la fuerza y que a través de las bases norteamericanas se va a ejercer presión en un futuro para obligarnos a vender nuestros recursos energéticos me parece ficticio y dejo esa teoría para algún guionista de películas de ficción o para algún especulador de aquellos que esta constantemente reflexionando sobre el futuro uso de la fuerza como herramienta de negociación. Las herramientas de negociación de los capitales son otras, se llaman bloqueos, presiones económicas, sanciones económicas, embargos etc. Sin embargo, América Latina posee importantes recursos energéticos no renovables (también naturales) útiles en un mundo donde los recursos se agotan a medida que pasa el tiempo, en parte a la no renovación de los mismos, en parte a su continua y abusiva explotación. Según mi sensible opinión, la protección de nuestros recursos se debe dar mediante políticas integradas que incluyan a todos los países de la región, generando políticas sostenibles a largo plazo, fijando métodos sustentables de explotación de los mismos, cuidando de la explotación por parte de capitales extranjeros que a través del método económico basado en el predominio del capital como elemento de producción explota nuestros recursos, de manera no sustentable, no preocupándose por la preservación del medio ambiente en el lugar donde se da la explotación ni por la cantidad del recurso explotado. Mi punto es que se deben generar políticas para una mejor explotación de nuestros recursos energéticos, integradas entre todos los países de la región para poseer mayor fuerza de negociación el momento de negociar con empresas extranjeras, integradas porque se refieren a recursos dispersos por toda la región, recursos que en un futuro sí van a ser útiles para nuestra población y pueden verse agotados debido a su inadecuada explotación.

Martin JAra